¿Qué es lo que más nos gusta a los hombres? Puede que el sexo vale, pero allí donde pueda haber un buen rato que compartir con los amigos y con cervezas de por medio, que se quite todo lo demás. Y si encima esa confraternización viene acompañada de una edad temprana como la adolescencia, en la que se empieza a descubrir ese mundo por primera vez, todo parece mucho más magnífico aún. Dicen que la juventud suele ser insensata y que la inexperiencia los lleva a exagerar todos los sentimientos, léase amistad, amor o sexo (los que lo tuvieran a esas edades claro), pero por algún lado hay que empezar a vivir y si se puede empezar divirtiéndose a tope y olvidándose de mojigatoces que intentan meternos por vena en esta sociedad tan tradicionalista, pues mejor.
Por una vez, a este libro lo puntúo con más de un 8, y eso me agrada en demasía (llevaba varios libros que no acababan de convencerme, solo a ratos y esta lectura resultó refrescante). Lo reconozco, venía influenciado ya, porque este `California83' de Pepe Colubi había salido a colación en una de esas rondas de cervezas con los colegas y eso lo dotaba ya de muy buenos puntos a favor. Sus 276 páginas (en formato electrónico, en papel son casi 100 páginas más, pero que no os asuste tal volumen) no es que sean el sumun de la literatura, pero cumple con creces la labor vital de un libro: entretenerte, transportarte a otro mundo y empatizar con los protagonistas.
La temática es la vivida por muchos adolescentes, pero en un entorno extranjero, es decir, todos de jóvenes hemos tenido nuestra iniciación al alcohol y a la fiestas desmesuradas, pero si a eso se añade que tus padres te mandan con 17 años a estudiar el curso entero del COU a California, el choque cultural con los estadounidenses resulta embriagador: ellos ya conducen tranquilamente a esa edad pero no pueden comprar libremente alcohol ni entrar en discotecas, ellos tienen una oferta televisiva más amplia que por estos lares pero la MTV les embota el cerebro y las chicas...siguen siendo chicas en aquel universo también, eso nunca cambia.

