Hoy en día existen muchas sagas literarias de los que sacar mil historias y exprimir a sus protagonistas libro tras libro. Siempre se ha dicho que la literatura ha ido varios pasos por delante de otras artes a la hora de inventar historias, aunque en esta ocasión, la compañía de videojuegos Ubisoft fue quien ideó primero los personajes y toda la historia central de 'Assassins Creed', y con el respaldo de los millones de gamers, ha sido el escritor Oliver Bowden quien lleva más de diez años novelando la historia, que dista mucho del vieojuego pero que tiene su miga. La saga literaria tiene alrededor de 6 libros y este de 'Unity' es el más novedoso pero también he de decir que es el más flojo de todos y en el que los personajes impactan menos.
La eterna lucha entre Templarios y Asesinos es el punto de partida de toda esta saga: dos sociedades o hermandades secretas que ven en el otro al maligno supremo mientras ellos defienden lo justo. Aunque es curiosa la evolución de la saga, por que si bien en los primeros libros se pinta a los Asesinos como los buenos de la historia y a los Templarios como los pérfidos, en los siguientes libros se cambian las tornas y el protagonismo es para los Templarios, haciendo apología de sus dogmas, y en este sexto libro el autor hasta se atreve por hacer una mescolanza de ambos: la protagonista es la hija de un Templario pero guiada por el hastío de tanta batalla, pretende abogar por la paz entre ambos bandos. Evidentemente sin éxito, ¡¡¡gracias a...bueno, menos mal por el bien de todos nosotros los lectores!!!
No siempre el enemigo de tu enemigo va a ser tu amigo, ni rizando el rizo, el amigo de tu enemigo debe ser tu enemigo forzosamente; ya que de fondo subyace una batalla por el poder, también vendría bien matizar el concepto de rivalidad, porque una opinión discordante con la de uno mismo no necesariamente tiene que generarte un competidor. A lo que voy, que la protagonista del libro parece no tener claro quienes son sus contrincantes y se obstina en llevar la contraria a su máximo consejero, y todo porque su padre fue el líder de una hermandad secreta, se cree destinada a seguir sus pasos, y al final acaba haciendo más caso a terceros que a sus apoyos vitales. Es lo que tiene seguir la política de "¿y si existe algo mejor?", confiar más en extraños que en quienes siempre te apoyaron, que al final, a la larga, siempre sale mal.

