martes, 23 de agosto de 2016

Pura locura




Si te gustan las paranoias, si te van las rayadas impresionantes o si te atrae lo raro, la célebre obra de Franz Kafka 'La metamorfosis' puede ser tu libro, no por lo que se lee en él, sino por todo lo que pueda hacer pensar al lector. A priori, la temática (un joven comerciante acuciado por la responsabilidad de mantener a su familia despierta una mañana convertida en cucaracha y decide seguir siendo parte de esa familia) no tiene mucho sentido ni es racional, pero esa es la base de partida del libro: a partir de un hecho imposible, tejer una maraña de sentimientos y situaciones cotidianas que puedan hacernos valorar la gran ventaja del ser humano respecto al mundo animal.
 
Lo cierto es que encontré una publicación de solamente 51 hojas y alertado por la brevedad de la misma, en internet encontré una primera referencia donde se decía que la obra debería ser de 93 páginas; tampoco la contrasté con más confirmaciones, porque para la locura que pueda acabar generándote en la cabeza esta sinrazón, bastante se tiene con medio centenar de hojas. Se suele asociar el mundo kafkiano con lo imposible o estrambótico, pero hasta no enfrentarse a él, uno no conoce el significado de "comerse el tarro": ¿es posible despertarte siendo una cucaracha y que debas tirar hacia delante siendo dicho bicho pero con racionalidades humanas?
 
Y justamente lo que consiguió Kafka ahora hace un siglo fue eso, que el lector se volviese tarumba ante la agonía de verse convertido en cucaracha sin la perspectiva de que pudiera volver a ser humano, "arreglar" dicho trastorno y hacerse a la idea de que aquello no era una pesadilla, que no tenía solución y que para siempre iba a quedarse en cucaracha. Debe ser claustrofóbico saberse sin salida. Aunque por contra, si realmente ya no estás cuerdo, esta lectura ¿te ayudaría a sanar? Lo dudo mucho y si eres de los que se quiere leer un clásico de la literatura universal, puedes salir defraudado y escaldado. Yo pertenezco a ambos bandos (no cuerdo y ávido de leerme una obra referente) y confieso que de no cuerdo puedo estar evolucionando a loco prematuro, mientras que con la racha que llevo de obras cumbres que no me sacian del todo, poco puedo decir ya.


miércoles, 17 de agosto de 2016

Si va a resultar que la felicidad es complicada



Me parece que el ser humano puede ser de los animales más tontos de este planeta, porque teniéndolo todo a su favor para ser feliz, muchas veces se empeña en sumergirse en la infelicidad. La esencia de la vida es ser feliz y no una persona amargada, pero hay ocasiones en que si uno no experimenta la infelicidad, tampoco se queda del todo tranquilo. No obstante, cada uno conoce sus límites y sabiendo qué es lo que le puede hacer feliz o infeliz, solamente debe encaminarse en una de las dos direcciones, que básicamente, están una en el sentido opuesto de la otra. Pero este no es un libro de autoayuda ni un libro que te abrirá los ojos para buscar la felicidad, solamente es una sucesión de enredos curiosos que convierten a personajes corrientes en seres ultra felices.
 
Arrancamos con cinco mujeres que trabajan ellas solas en una oficina pequeña editando una revista cultural, tipo filial de una gran editorial inglesa que tampoco les hace mucho caso y que mantiene la revista por un mero hecho de tener una sucursal más en un país ajeno al suyo. Pero al ser deficitaria dicha revista española, el dueño de la editorial inglesa envía a desmantelarla a su hijo, que de puro flemático inglés se deja cautivar por una de las redactoras, de ascendencia gitana y temperamental, quien lo enreda con promesas de obtener escritos secretos de Lorca, que acaban derivando en Hemingway.
 
Sin embargo, la autora se recrea demasiado en descripciones superficiales de los sentimientos o en el antagonismo de las costumbres inglesas y gitanas del sur español. No comprende que el detalle descriptivo cansa y aburre cuando no tiene que ver directamente con la historia, que el lector ya se hará su propia ambientación pero lo que quiere es más diálogo y que las tramas se desenreden más y más, pero no, ella describe cosas insustanciales y la resolución, ¡qué decir del final!, que es inaudito y como en las películas americanas, que no es casualidad (por el título ya nos lo olíamos) que todos acaben siendo felices y comiendo lo que coman los que son plenamente felices (y los que alardean de ello día si, día también).


jueves, 11 de agosto de 2016

Conspiración de cruzados




Si te gustan las lecturas que tratan (aquí podía haber puesto el verbo de "versan" pero me pareció bastante pedante) sobre complots internacionales de hermandades secretas que tienen el mal como gran virtud (para los buenos de la película, ya se sabe) y que si algún protagonista, casi siempre pardill@, no lo evita, puede suponer un fin catastrófico de la humanidad, este puede ser un buen libro para ti. Porque de toda la leyenda que rodea a los Cruzados desde hace casi 1.000 años, uno de los mayores mitos, junto a todo lo que rodea a lo que hicieron los nazis, en esa temática de poderes secretos ocultos que pueden pulular en nuestra realidad por delante de nuestras narices sin enterarnos, es precisamente lo que fascinó en su día y siguen fascinando aún hoy los Templarios, que queda constatado en una parte de la lectura donde dicen "si eres un friki de los complots gubernamentales, en algún momento acabarás mencionando a los Crzuados".
 
¿Y que tiene de bueno este 'La orden del temple'? Pues para ser sinceros, prácticamente nada. Entonces, ¿por qué lo recomiendo? Pues porque es una lectura correcta, con una temática decente, construye unos personajes interesantes y redondos, que no llegan a resultar repelentes y porque los malos pueden llegar a casi resultar empatizables. No se hace pesada la lectura, los capítulos son cortos e intensos, la resolución de las diferentes historias se hace creíble y sobre todo, las explicaciones históricas no se hacen pesadas y las localizaciones pueden evocar sentimientos de lo contrario al desasosiego, que ahora mismo no caigo en cual es y paso de recurrir a Google. Vamos, que es un libro ágil de leer, que mientras te lo lees puede hacerte pensar pero que al de 5 días de acabarlo, ya no te deja un poso de "¿por qué me lo habré leído?"
 
Eso si, que el inicio del libro, un poco fantasma, que no os eche para atrás en su lectura: un museo de relumbrón de Nueva York monta una exposición con reliquias del Vaticano, 4 jinetes ataviados como los Caballeros Templarios de la Edad Media irrumpen en ella para robar un desencriptador y poder descifrar unos pergaminos que los Cruzados usaron en su día para chantajear a la Iglesia, siempre según la versión oficial de ésta última, y si lo que dicen esos pergaminos (el supuesto diario real de Jesús de Nazaret) saliese a la luz, el catolicismo se hundiría...A partir de ahí una arqueóloga venida a menos, junto a un agente del FBI solitario pero sagaz e incorruptible, se verán obligados a perseguir  a un lunático que quiere reventar la fe religiosa y abrirá la caja de Pandora de los curas, que por mantener su status, no tendrán ningún escrúpulo en no seguir al dictado las dogmas de su religión. Si eres católico, no lo leas, si eres ateo, te respaldará y si eres agnóstico, ¡tú verás!