Si te gustan las lecturas que tratan (aquí podía haber puesto el verbo de "versan" pero me pareció bastante pedante) sobre complots internacionales de hermandades secretas que tienen el mal como gran virtud (para los buenos de la película, ya se sabe) y que si algún protagonista, casi siempre pardill@, no lo evita, puede suponer un fin catastrófico de la humanidad, este puede ser un buen libro para ti. Porque de toda la leyenda que rodea a los Cruzados desde hace casi 1.000 años, uno de los mayores mitos, junto a todo lo que rodea a lo que hicieron los nazis, en esa temática de poderes secretos ocultos que pueden pulular en nuestra realidad por delante de nuestras narices sin enterarnos, es precisamente lo que fascinó en su día y siguen fascinando aún hoy los Templarios, que queda constatado en una parte de la lectura donde dicen "si eres un friki de los complots gubernamentales, en algún momento acabarás mencionando a los Crzuados".
¿Y que tiene de bueno este 'La orden del temple'? Pues para ser sinceros, prácticamente nada. Entonces, ¿por qué lo recomiendo? Pues porque es una lectura correcta, con una temática decente, construye unos personajes interesantes y redondos, que no llegan a resultar repelentes y porque los malos pueden llegar a casi resultar empatizables. No se hace pesada la lectura, los capítulos son cortos e intensos, la resolución de las diferentes historias se hace creíble y sobre todo, las explicaciones históricas no se hacen pesadas y las localizaciones pueden evocar sentimientos de lo contrario al desasosiego, que ahora mismo no caigo en cual es y paso de recurrir a Google. Vamos, que es un libro ágil de leer, que mientras te lo lees puede hacerte pensar pero que al de 5 días de acabarlo, ya no te deja un poso de "¿por qué me lo habré leído?"
Eso si, que el inicio del libro, un poco fantasma, que no os eche para atrás en su lectura: un museo de relumbrón de Nueva York monta una exposición con reliquias del Vaticano, 4 jinetes ataviados como los Caballeros Templarios de la Edad Media irrumpen en ella para robar un desencriptador y poder descifrar unos pergaminos que los Cruzados usaron en su día para chantajear a la Iglesia, siempre según la versión oficial de ésta última, y si lo que dicen esos pergaminos (el supuesto diario real de Jesús de Nazaret) saliese a la luz, el catolicismo se hundiría...A partir de ahí una arqueóloga venida a menos, junto a un agente del FBI solitario pero sagaz e incorruptible, se verán obligados a perseguir a un lunático que quiere reventar la fe religiosa y abrirá la caja de Pandora de los curas, que por mantener su status, no tendrán ningún escrúpulo en no seguir al dictado las dogmas de su religión. Si eres católico, no lo leas, si eres ateo, te respaldará y si eres agnóstico, ¡tú verás!

No hay comentarios:
Publicar un comentario