Un aspecto que siempre me pareció muy curioso es la labor de adorno máximo y "pintarlo todo muy bonito" en el que se afanan los Departamentos de Marketing, y con este libro lo cierto es que se han cubierto de gloria. He de reconocer que no conocía al autor de esta novela, que nunca leí nada suyo y que si bien lo que me llamó la atención fue la historia, una vez resuelta ésta, no puedo más que acordarme de como se vende a Juan Gómez-Jurado, subiéndolo a los altares de "escritor español más importante del momento en literatura de thrillers" (o algo similar, no serán esas palabras exactas pero si la idea, ¡qué pereza volver al libro a buscar esa referencia!). Y ahora se me viene a la cabeza un "¿en serio?" Y también otras preguntas como "¿y este libro es un ejemplo de ello?" o "¿siguiendo por esta senda vas a mantener ese estatus?" Por supuesto que tu editor y su camarilla encargados del Marketing te dirán que sí, pero lo siento, a mi no me convenció este 'Cicatriz'.
El planteamiento no es malo, ya que plasmar en letras la historia de las esposas rusas que se "venden" por internet mediante estafas de las mafias dedicados a la trata de blancas puede ser novedoso, pero no lo es tanto que un pardillo caiga en sus redes, porque un pardillo siempre es un pardillo y en algún momento meterá la pata hasta el fondo sin llegar hasta el extremo de todo lo vivido en este libro. Al protagonista en cuestión se le vende como un ser inadaptado socialmente, con pseudofobia al contacto con la gente (qué manía con lo del falso victimismo humilde, debe ser que vende mucho caracterizar a los personajes hasta el extremo de dar pena) pero gran capacidad intelectual e informática, sobre todo lo segundo, capaz de inventar una revolucionaria aplicación que le haría millonario pero que posterga todo eso por amor ante todo y por algo de amistad muy pero que muy en el fondo.
¡¡¡Venga ya!!!! ¿De verdad tenemos que creernos que pudiendo ganar una fortuna multimillonaria con un negocio tecnológico que va a encumbrarte mundialmente cualquier idiota va a meterse en el submundo de la mafia ucraniana extorsionadora por mucho que tu novia no tenga un pasado limpio con ellos pero que parece que te ame o hayan asesinado a tu mejor amigo? Debo ser muy idiota pero prefiero la máxima de "coge el dinero y corre sin hacerte el valiente". Pero claro, teniendo que aceptar lo que nos marca el libro, al final tampoco se puede desdeñar que para nuestro protagonista la cosa pueda tener buena pinta, es decir, todo el mundo relaciona a los frikis con perdedores, y ¡oye! que ellos (o nosotros para los que me conozcan) también podemos lograr que la vida nos sonría el 1% de las veces que se intentan aventuras descabelladas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario