El título me gusta, la temática me gusta y hasta lo condensado del libro me gusta, pero...todo el conjunto no acaba de convencerme del todo, pero si lo suficiente. Y hablo en presente porque tengo recién leído el libro y aún siguen presentes en mi las imágenes que me ha evocado esta lectura. Título: la verdad que lo de mediohombre llama la atención porque se describe a Blas de Lezo, famoso almirante de la Armada Española del siglo XVIII, que tras innumerables batallas disponía de un solo ojo, de un solo ojo, de una sola pierna con la otra de palo a lo buen pirata y sobre todo con la mitad de diplomacia y sensatez para no caer en la desobediencia ante sus superiores. Por una vez, y rara vez últimamente, el protagonista, ese Lezo socarrón, cala hondo y se empatiza fácilmente con él, lo que confiere mucha agilidad al libro.
Temática: año 1741 cuando la temible flota británica acomete el asedio de Cartagena de Indias (Colombia, en aquel tiempo la puerta de entrada a los tesoros inagotables de América que hacían invencibles a unos y ansiaban los otros) con 186 barcos y más de 20.000 combatientes frente a los 6 barcos y los escasos más de 3.000 defensores españoles, es decir, el mayor ataque marino de la historia hasta aquellos días frente a la defensa más escasa posible que convertía el momento en una odisea, prácticamente en una invitación para irse al otro barrio. Pero eran los tiempos de los Imperios de ultramar, y España e Inglaterra eran por entonces las grandes potencias del momento y se odiaban por todo, como a lo largo de la lectura se comprueba con frases como "mandemos al fondo del mar a todo sucio perro inglés que podamos" o "demostremos a esos bastardos y analfabetos españoles quien manda aquí".
Condensado: solo son 201 páginas que en una semana pueden devorase sin agobios y lo cierto que se plasman con sencillez todas las facetas de una batalla, empezando por la llegada del rival a las costas defendidas por los españoles, siguiendo por el asedio y hostigamiento a cañonazos salvajes de unos y el remar y remar para defenderse cual gato panza arriba de los españoles, hasta el desastre final de uno de los bandos frente a la genialidad de uno de los dos generales enfrentados. No obstante, hay fases de las batallas y luchas que se solventan con rapidez y dejan ganas de más, pero se solventa con la magia que tiene lo imprevisible.

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