viernes, 16 de septiembre de 2016

La no novela histórica


 
 
Si te esperas una novela de aventuras históricas, el sopapo que te llevas con esta lectura es descomunal, porque en el fondo no es más que un compendio de narraciones históricas del desastre que supuso el intento de invasión de Inglaterra por la mal llamada Armada Invencible Española en 1588. Quien acometa este libro creyendo encontrarse una novela, que es como se vende el libro, acabará encontrándose una mezcla de los hechos históricos cual libro sesudo y las andanzas de uno de los náufragos por sobrevivir por las inhóspitas tierras de Escocia e Irlanda, pero sin ningún atisbo de novela narrada, solo apuntes sueltos.
 
Y es una lástima, porque el argumento sonaba atractivo: un capitán de la Armada, experto en labores de inteligencia y que, tras aguantar la incertidumbre de cuando zarpar de Lisboa contra la 'Pérfida Albión', acaba naufragando en las costas irlandesas por el azote de enormes temporales y cómo sobrevive durante meses mezclándose con los lugareños, y cuando logra volver sano y salvo a Flandes, por entonces el territorio español más cercano, es enviado de nuevo a tierras inglesas en busca de unos papeles comprometidos del rey español que los espías británicos pueden usar para socavar más el poderío hispano. Pero como se ha dicho, todo eso se echa a perder rellenando el libro de cartas de la época entre varios secretarios y ministros, nada novelada.
 
Y lo más curioso es que de libro histórico de las primeras páginas, cuando crees que esa parte solo es tipo ambientación histórica y que pronto vendrá la parte novelada, ver como hoja tras hoja no arranca la historia en si y que cuando lo hace que lo haga sin ningún ritmo novelado, deja un poso agridulce, pero por lo menos lo poco novelado del libro servirá al lector para agudizar su ingenio y que sea el lector quien tenga que imaginarse las aventuras por su cuenta. Por lo tanto, como lectura para estimular la imaginación, no está nada mal.


sábado, 3 de septiembre de 2016

Amor vampírico




Entre los amantes de las aventuras esotéricas, el submundo de los vampiros tiene un gran poder de fascinación, por aquello de tratarse de bestias con un poder sobrenatural que atacan y pueden destruir al pobre e indefenso humano. Todo ese trasfondo será lo que el lector se encontrará en esta novela, aderezada con aventuras marinas y retazos de un amor, ¿Cómo definirlo? Extraño, amor extraño, eso. Un ser humano enamorado de una vampira puede resultar chocante, pero al final lo que triunfa es lo diferente, que te cuenten una historia no contada antes, más que original resulta refrescante a la hora de enfrascarse en una larga lectura.
 
La acción se sitúa a inicios del siglo XVII en Venecia con un curtido marino que recibe por siniestros condes centroeuropeos el aventurero encargo de transportar y custodiar un arcón maléfico desde el desierto mongol hasta Hungría pero debiendo viajar en la mayor parte posible de dicho viaje por mar y no por tierra para evitar el ataque de unos vampiros, pero que aún así acaban colándose  a bordo y volviendo loco a la tripulación. No es que los vayan matando ni de golpe ni muy poco a poco, sino que los trastornan con palabras lisonjosas. Y donde hay amor siempre existe amistad, aunque en este libro a mi personalmente me acaba más llenando la amistad entre los marinos y su leal camaradería, que el que acaba surgiendo entre los amantes.
 
Por una vez, el auténtico protagonista del libro me cae simpático, porque es socarrón, vividor y golfo a todas horas pero no puede evitar caer enamorado por un amor que él cree puro y la vampira juega con ese sentimiento para lograr otros fines que nada tienen que ver con ese amor. Al final, no es más que otro episodio más, el millonésimo ya, de la historia de la Humanidad en la que alguien ama con locura y el otro aprovecha ese amor no correspondido para sus propios intereses. Eso si, lo que llama la atención es lo mucho que le gustan las mujeres, cualquiera, una u otra, todas al fin, al protagonista de esta historia, que tiene un final que deja muchas dudas y nos quedamos con muchas posibilidades abiertas sobre cómo pudiera transcurrir la historia vital de este marino y su amada vampira.


martes, 23 de agosto de 2016

Pura locura




Si te gustan las paranoias, si te van las rayadas impresionantes o si te atrae lo raro, la célebre obra de Franz Kafka 'La metamorfosis' puede ser tu libro, no por lo que se lee en él, sino por todo lo que pueda hacer pensar al lector. A priori, la temática (un joven comerciante acuciado por la responsabilidad de mantener a su familia despierta una mañana convertida en cucaracha y decide seguir siendo parte de esa familia) no tiene mucho sentido ni es racional, pero esa es la base de partida del libro: a partir de un hecho imposible, tejer una maraña de sentimientos y situaciones cotidianas que puedan hacernos valorar la gran ventaja del ser humano respecto al mundo animal.
 
Lo cierto es que encontré una publicación de solamente 51 hojas y alertado por la brevedad de la misma, en internet encontré una primera referencia donde se decía que la obra debería ser de 93 páginas; tampoco la contrasté con más confirmaciones, porque para la locura que pueda acabar generándote en la cabeza esta sinrazón, bastante se tiene con medio centenar de hojas. Se suele asociar el mundo kafkiano con lo imposible o estrambótico, pero hasta no enfrentarse a él, uno no conoce el significado de "comerse el tarro": ¿es posible despertarte siendo una cucaracha y que debas tirar hacia delante siendo dicho bicho pero con racionalidades humanas?
 
Y justamente lo que consiguió Kafka ahora hace un siglo fue eso, que el lector se volviese tarumba ante la agonía de verse convertido en cucaracha sin la perspectiva de que pudiera volver a ser humano, "arreglar" dicho trastorno y hacerse a la idea de que aquello no era una pesadilla, que no tenía solución y que para siempre iba a quedarse en cucaracha. Debe ser claustrofóbico saberse sin salida. Aunque por contra, si realmente ya no estás cuerdo, esta lectura ¿te ayudaría a sanar? Lo dudo mucho y si eres de los que se quiere leer un clásico de la literatura universal, puedes salir defraudado y escaldado. Yo pertenezco a ambos bandos (no cuerdo y ávido de leerme una obra referente) y confieso que de no cuerdo puedo estar evolucionando a loco prematuro, mientras que con la racha que llevo de obras cumbres que no me sacian del todo, poco puedo decir ya.


miércoles, 17 de agosto de 2016

Si va a resultar que la felicidad es complicada



Me parece que el ser humano puede ser de los animales más tontos de este planeta, porque teniéndolo todo a su favor para ser feliz, muchas veces se empeña en sumergirse en la infelicidad. La esencia de la vida es ser feliz y no una persona amargada, pero hay ocasiones en que si uno no experimenta la infelicidad, tampoco se queda del todo tranquilo. No obstante, cada uno conoce sus límites y sabiendo qué es lo que le puede hacer feliz o infeliz, solamente debe encaminarse en una de las dos direcciones, que básicamente, están una en el sentido opuesto de la otra. Pero este no es un libro de autoayuda ni un libro que te abrirá los ojos para buscar la felicidad, solamente es una sucesión de enredos curiosos que convierten a personajes corrientes en seres ultra felices.
 
Arrancamos con cinco mujeres que trabajan ellas solas en una oficina pequeña editando una revista cultural, tipo filial de una gran editorial inglesa que tampoco les hace mucho caso y que mantiene la revista por un mero hecho de tener una sucursal más en un país ajeno al suyo. Pero al ser deficitaria dicha revista española, el dueño de la editorial inglesa envía a desmantelarla a su hijo, que de puro flemático inglés se deja cautivar por una de las redactoras, de ascendencia gitana y temperamental, quien lo enreda con promesas de obtener escritos secretos de Lorca, que acaban derivando en Hemingway.
 
Sin embargo, la autora se recrea demasiado en descripciones superficiales de los sentimientos o en el antagonismo de las costumbres inglesas y gitanas del sur español. No comprende que el detalle descriptivo cansa y aburre cuando no tiene que ver directamente con la historia, que el lector ya se hará su propia ambientación pero lo que quiere es más diálogo y que las tramas se desenreden más y más, pero no, ella describe cosas insustanciales y la resolución, ¡qué decir del final!, que es inaudito y como en las películas americanas, que no es casualidad (por el título ya nos lo olíamos) que todos acaben siendo felices y comiendo lo que coman los que son plenamente felices (y los que alardean de ello día si, día también).


jueves, 11 de agosto de 2016

Conspiración de cruzados




Si te gustan las lecturas que tratan (aquí podía haber puesto el verbo de "versan" pero me pareció bastante pedante) sobre complots internacionales de hermandades secretas que tienen el mal como gran virtud (para los buenos de la película, ya se sabe) y que si algún protagonista, casi siempre pardill@, no lo evita, puede suponer un fin catastrófico de la humanidad, este puede ser un buen libro para ti. Porque de toda la leyenda que rodea a los Cruzados desde hace casi 1.000 años, uno de los mayores mitos, junto a todo lo que rodea a lo que hicieron los nazis, en esa temática de poderes secretos ocultos que pueden pulular en nuestra realidad por delante de nuestras narices sin enterarnos, es precisamente lo que fascinó en su día y siguen fascinando aún hoy los Templarios, que queda constatado en una parte de la lectura donde dicen "si eres un friki de los complots gubernamentales, en algún momento acabarás mencionando a los Crzuados".
 
¿Y que tiene de bueno este 'La orden del temple'? Pues para ser sinceros, prácticamente nada. Entonces, ¿por qué lo recomiendo? Pues porque es una lectura correcta, con una temática decente, construye unos personajes interesantes y redondos, que no llegan a resultar repelentes y porque los malos pueden llegar a casi resultar empatizables. No se hace pesada la lectura, los capítulos son cortos e intensos, la resolución de las diferentes historias se hace creíble y sobre todo, las explicaciones históricas no se hacen pesadas y las localizaciones pueden evocar sentimientos de lo contrario al desasosiego, que ahora mismo no caigo en cual es y paso de recurrir a Google. Vamos, que es un libro ágil de leer, que mientras te lo lees puede hacerte pensar pero que al de 5 días de acabarlo, ya no te deja un poso de "¿por qué me lo habré leído?"
 
Eso si, que el inicio del libro, un poco fantasma, que no os eche para atrás en su lectura: un museo de relumbrón de Nueva York monta una exposición con reliquias del Vaticano, 4 jinetes ataviados como los Caballeros Templarios de la Edad Media irrumpen en ella para robar un desencriptador y poder descifrar unos pergaminos que los Cruzados usaron en su día para chantajear a la Iglesia, siempre según la versión oficial de ésta última, y si lo que dicen esos pergaminos (el supuesto diario real de Jesús de Nazaret) saliese a la luz, el catolicismo se hundiría...A partir de ahí una arqueóloga venida a menos, junto a un agente del FBI solitario pero sagaz e incorruptible, se verán obligados a perseguir  a un lunático que quiere reventar la fe religiosa y abrirá la caja de Pandora de los curas, que por mantener su status, no tendrán ningún escrúpulo en no seguir al dictado las dogmas de su religión. Si eres católico, no lo leas, si eres ateo, te respaldará y si eres agnóstico, ¡tú verás!


viernes, 29 de julio de 2016

De enemigos y rivales imaginarios




Hoy en día existen muchas sagas literarias de los que sacar mil historias y exprimir a sus protagonistas libro tras libro. Siempre se ha dicho que la literatura ha ido varios pasos por delante de otras artes a la hora de inventar historias, aunque en esta ocasión, la compañía de videojuegos Ubisoft fue quien ideó primero los personajes y toda la historia central de 'Assassins Creed', y con el respaldo de los millones de gamers, ha sido el escritor Oliver Bowden quien lleva más de diez años novelando la historia, que dista mucho del vieojuego pero que tiene su miga. La saga literaria tiene alrededor de 6 libros y este de 'Unity' es el más novedoso pero también he de decir que es el más flojo de todos y en el que los personajes impactan menos.
 
La eterna lucha entre Templarios y Asesinos es el punto de partida de toda esta saga: dos sociedades o hermandades secretas que ven en el otro al maligno supremo mientras ellos defienden lo justo. Aunque es curiosa la evolución de la saga, por que si bien en los primeros libros se pinta a los Asesinos como los buenos de la historia y a los Templarios como los pérfidos, en los siguientes libros se cambian las tornas y el protagonismo es para los Templarios, haciendo apología de sus dogmas, y en este sexto libro el autor hasta se atreve por hacer una mescolanza de ambos: la protagonista es la hija de un Templario pero guiada por el hastío de tanta batalla, pretende abogar por la paz entre ambos bandos. Evidentemente sin éxito, ¡¡¡gracias a...bueno, menos mal por el bien de todos nosotros los lectores!!!
 
No siempre el enemigo de tu enemigo va a ser tu amigo, ni rizando el rizo, el amigo de tu enemigo debe ser tu enemigo forzosamente; ya que de fondo subyace una batalla por el poder, también vendría bien matizar el concepto de rivalidad, porque una opinión discordante con la de uno mismo no necesariamente tiene que generarte un competidor. A lo que voy, que la protagonista del libro parece no tener claro quienes son sus contrincantes y se obstina en llevar la contraria a su máximo consejero, y todo porque su padre fue el líder de una hermandad secreta, se cree destinada a seguir sus pasos, y al final acaba haciendo más caso a terceros que a sus apoyos vitales. Es lo que tiene seguir la política de "¿y si existe algo mejor?", confiar más en extraños que en quienes siempre te apoyaron, que al final, a la larga, siempre sale mal.


sábado, 9 de julio de 2016

Espiando con suficiencia

 
 
 
El poder de fascinación que tiene el mundo de los espías es ciertamente curioso: te imaginas a esos agentes que todo lo pueden, no en plan exagerado como el fantasioso James Bond o el correoso Jason Bourne, sino a los espías que en su submundo de mentiras, trampas y medias verdades, tienen que saber en quienes confiar y a quienes traicionar en la misma medida. Salvando las distancias, es casi como en el amor: ¿me estará diciendo toda la verdad?, ¿qué segundas intenciones habrá en esto que hace? o ¿cómo saldré de este atolladero? son algunas de las máximas de aquellos que pululan por los servicios de inteligencia que Occidente nos vende. No se trata de ganar a un rival en una competición deportiva, sino que este mundo es la selva en sí, es al peligroso enemigo a quienes tienes que batir y, a poder ser, eliminar de la circulación.
 
No obstante, el autor nos pinta a unos agentes secretos y unos jefes de estos espías que actúan muy por encima de la ley y, como en la política española, en la que apenas deben rendir cuentas por sus fallos, sobre todo. Tal como su nombre indica, a estos Servicios de Inteligencia se les debe presuponer mucha información privilegiada con la que tomar decisiones acertadas, pero en este libro en muchas casos queda la sensación de que mucho se queda a la arbitrariedad del azar y que el demérito de los pérfidos se barniza con el mérito único de los ganadores finales. Porque no hablaré de buenos y malos, dado que en este libro se recrea hoy en día la antigua lucha de la Guerra Fría entre occidentales, personificados en los flemosos ingleses, y los rusos, y ¡dile tu a los rusos que ellos son los malos de la película, con lo que han sido y son en estos tiempos con Putin al frente!
 
Las más de 400 páginas de 'El espía inglés' se declaran pura ficción pero no cabe duda de que maman de muchas ámbitos que parecen reales: un ex antiguo terrorista del IRA contratado por los rusos para asesinar a una especie de Lady Di y atentar después con un coche bomba en el centro de Londres para de este modo provocar que un escurridizo espía israelí se ponga en el radar del juego de los espías junto a un anterior miembro de los SAS reconvertido en asesino profesional y así poder vengarse de una historia pasada. ¿A que os habéis perdido no? Pues a leer la novela, que merece muy mucho la pena.